Impulsar la competitividad, la gran prioridad

FOTO MANUEL FERNANDEZARIZA

Por: Manuel Fernández Ariza

Es bien conocido que el Caribe y el Pacifico tienen condiciones de pobreza que superan el promedio del País. En el año 2021 en La Guajira, el 67% de la población no tuvo ingresos suficientes para atender sus necesidades mínimas de alimentación y vivienda; y en Magdalena, el 61%. Mientras que Chocó y Cauca el guarismo fue de 63% y 58% respectivamente. Pero, lo dramático es constatar que los departamentos más pobres son los más rezagados en el Índice Departamental de Competitividad, en donde La Guajira ocupó el puesto 26 y Chocó el 30, entre 33 entidades.     

Más allá de las cifras, imprescindibles para dimensionar la gravedad del problema, es imperativo entender las raíces y los procesos de empobrecimiento, para responder preguntas como ¿Cuáles son los casos exitosos de reducción de la pobreza en el mundo? ¿Por qué se amplían las brechas en los indicadores sociales entre las regiones en Colombia? ¿Cómo podemos aumentar la competitividad y la productividad laboral para generar más empleos formales? ¿Qué tan competitivos somos frente a otros países del mundo?

Solo desde esa visión integral lograremos hacer cambios económicos y políticos y articular acciones para disminuir la pobreza que genera hambre, delincuencia y violencia. Por ello, en el Caribe BIZ FORUM 2022, que realizaremos los días 10 y 11 de noviembre, Paul Collier, catedrático en la Universidad de Oxford, dará recomendaciones para revisar nuestras políticas económicas y educativas como eje de las acciones para disminuir la pobreza y apoyar regiones rezagadas, y expondrá su visón del rol de las empresas como generadoras de inclusión productiva.

Es importante anotar que, según estadísticas del DANE, en los micro y pequeños negocios el salario promedio representa apenas el 86% del salario mínimo, mientras que en los grandes alcanza el 170%. Además, en Colombia el 42% de los trabajadores laboran por “cuenta propia”, con alta informalidad, e ingresos que equivalen a dos terceras partes del salario mínimo. Lo que señala que el incremento en los ingresos de los hogares se resuelve a través del apoyo al desarrollo empresarial y en mejorar la competitividad del país.

Por eso las cámaras de comercio impulsamos el desarrollo empresarial, dada la movilidad social que detona. Según Confecámaras, en ocho años, 14% de las microempresas pasaron a ser pequeñas, el 24% de las pequeñas se tornaron medianas y el 20% de las medianas llegaron a ser grandes. ¿Cómo aceleramos ese proceso? ¿Cómo avanzar en medio de la difícil coyuntura económica mundial?

Es urgente poner en marcha un ambicioso plan de inversión en infraestructura financiado con vigencias futuras para reducir el riesgo de recesión y mejorar la competitividad, como lo plantea Mauricio Cárdenas. La convergencia de ese plan con programas que potencien el desarrollo de las empresas, son determinantes para generar empleo y reducir la pobreza. Las 57 cámaras de comercio que operan como agencias de desarrollo, son una plataforma para, desde una visión compartida público y privada, articular esos procesos y encausar los aportes colectivos hacia esta causa común de País.

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